La Sonrisa de las Letras nace del trabajo diario en el aula y del convencimiento de que todos los niños tienen algo que contar. Aquí comparto propuestas didácticas para enseñar Lengua desde la creatividad, la emoción y la comunicación real. Es un espacio donde los alumnos escriben, leen, crean, imaginan y descubren que sus palabras tienen valor. Porque escribir es una forma de pensar, crear, comprender el mundo... y también de comprenderse a uno mismo. Espero que disfrutéis de este proyecto tanto como nosotros disfrutamos construyéndolo.
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sábado, 31 de mayo de 2025

Nos convertimos en Gaitos Kamishibaiya de nuestras propias historias

 

La literatura tiene muchas formas de llegar a los demás… y esta vez lo ha hecho sobre ruedas, con dibujos, voces, emoción y mucho corazón. Hace unos días, mis niños y niñas se convirtieron en narradores, ilustradores, adaptadores de texto y, sobre todo, en auténticos cuentacuentos.

El proyecto comenzó con una selección de redacciones que habían escrito en clase. Elegí seis textos escritos por niños y niñas de cada clase, y luego… ¡cruzamos historias! Las redacciones de 6º A pasaron a 6|º B, y viceversa. Cada grupo recibió un texto escrito por sus compañeros y tuvo el reto de adaptarlo para el formato kamishibai, ese teatro de papel de origen japonés que combina imagen y narración oral.

Así nacieron cuentos llenos de imaginación y sensibilidad, como El jardín de las flores cantarinas, El bosque de las chuches, El país del harto, Diario de un calcetín, La caja que guardaba sueños, Una nube en mi colegio, Anoche soñé que era un globo o El ratón que comía libros. Títulos únicos, creados por ellos mismos, que encierran mundos enteros entre palabras e ilustraciones.

Durante varios días, cada grupo trabajó con ilusión para transformar los textos en cuentos visuales: ilustraron sus propias láminas, practicaron la lectura en voz alta y cuidaron cada detalle de la puesta en escena.

El resultado fue una experiencia mágica: representamos nuestras historias ante los más pequeños del cole, los niños y niñas de Infantil, desde los tres hasta los cinco años. Fue un momento de encuentro entre etapas, de generosidad, de disfrute compartido. Los mayores contaban… y los pequeños escuchaban con los ojos muy abiertos.

Os dejo aquí algunas imágenes que capturan toda la ternura, el arte y la alegría de esos momentos. Porque cuando un niño cuenta una historia a otro niño, la literatura florece de verdad.
















miércoles, 24 de mayo de 2017

Kamishibai: adaptamos el cuento "Un fantasma con asma"

En una entrada de enero de este año, ya tratamos el kamishibai, qué era y cómo íbamos a desarrollar con él la atención hacía una obra teatralizada con dibujos, el gusto por la lectura, la imaginación y la interacción entre el interprete-lector  y el público. Como ya describimos en aquel post, se creó un clima de comunicación entre lector y oyente que llevó a una unión perfecta entre ambas partes, quedándose nuestros "chatis" con ganas de más.

Se nos ocurrió entonces hacer nuestra propia obra de kamishibai a partir de un texto ya escrito. Tenía que ser un cuento o historia sencilla, con pocos personajes, un mensaje sencillo con moraleja al final y fácil de adaptar para nuestros alumnos. El libro "Un fantasma con asma" de Carmen Gil fue el elegido. 


Dividimos el cuento en 5 partes y la clase en 5 grupos para que cada grupo dibujara dos láminas y escribiera en un folio aparte el texto que iría con cada lámina. Una vez realizados los dibujos y los textos, organizamos y compusimos nuestro Kamishibai. Ya solo nos faltaba la audiencia.                                           
Los niños de tercer curso de infantil de nuestro colegio fue el público elegido para la representación de la adaptación de "Un fantasma con asma". No sólo les captó la atención de inmediato, sino que participaron con entusiasmo cuando nuestro el interprete-lector les formulaba alguna pregunta tipo "¿y qué creéis que sucedió después?". Para que la comunicación fuera aún mayor, otro alumno les explico qué era aquel maletín que parecía un teatrito, cuál era su nombre y quiénes eran los autores de los dibujos. La presentación resultó perfecta. 

Una vez terminada la representación, invitamos a los niños de tercer curso de infantil a que ordenaran las láminas según la historia y que leyeran con ayuda de nuestros "chatis" la historia que habíamos escrito. Al final, se animaron también los chiquitines y nos contaron ellos, como regalo, un cuento que acababan de aprenderse.

Nuestros niños dejaron de ser por una vez la audiencia para dejar el protagonismo a los alumnos de tercer curso de primaria. Las caras de admiración de los pequeños eran devueltas por cariño y protección de los mayores. Fue una experiencia maravillosa y enriquecedora en todos los aspectos para ambas partes. 

Os presento las láminas del kamishibai de 6ºA (Los Olivos, 2016-17)








Y aquí está el kamishibai de 5ºC (Los Olivos, 2016-17)









martes, 24 de enero de 2017

Cuentos en Kamishibai. Creando historias.

"Kamishibai" significa teatro de papel y es una forma de contar cuentos que se hizo muy popular en Japón entre 1920 y 1950. El kamishiaiya o cuenta cuentos recorría los pueblos con un teatrito de madera compuesto por ilustraciones que iba pasando según  narraba la historia. Los cuentos se componían de muchos capítulos que eran contados en la siguiente visita, manteniendo así una audiencia fiel. Cuando a finales de los años 50 la televisión entró en la mayoría de los hogares, el kamishibai desapareció de las calles y entró en las aulas como una técnica de enseñanza. 

Es una técnica muy sencilla: consta de un teatrillo de madera al que se le abren dos puertecitas. En una guía van colocadas las láminas con las imágenes del cuento. El cuentacuentos se coloca detrás del teatrillo, que está de cara al público. En el reverso de las láminas está escrito el texto de la historia. Cada lámina que se narra, se desliza, se saca y se coloca la última por la guía. En la lámina que está detrás, va el texto de la que el público está viendo en ese momento.




Los textos son sencillos, claros y directos; historias simples, con frases cortas y fáciles y uso de formas verbales sencillas. No es como un libro de cuentos donde los sentimientos se describen con detalle. En el kamishibai apenas hay descripciones; se suplen con los dibujos y con los diálogos.

Según Carmen Aldama Jiménez, en su artículo La magia del Kamishibai, "Las niñas y niños se divierten con el kamishibai más fácilmente cuando se encuentran entre un gran grupo. Los niños en grupo asisten a un espectáculo en el que colectivamente pueden gritar de miedo o reír con fuerza. Esto les predispone a compartir los mismos sentimientos experimentando la sensación de grupo y el disfrute conjunto".

"Al interpretar un kamishibai no sólo se produce la interacción gozosa y compartida entre los miembros de la audiencia, sino también entre éstos y el intérprete, y entre ambos y el mensaje que el autor nos quiere transmitir".

Nuestra experiencia con nuestros alumnos de 5º y 6º ha sido muy motivante y rica. Les captó de inmediato la atención ese teatrillo con dos puertas y los dibujos que iban surgiendo según contábamos la historia. Se creó un ambiente de entusiasmo que se ponía de manifiesto según hacíamos preguntas sobre el cuento. Con cada "¿y qué creéis que pasó a continuación?" todos manifestaban su opinión con interés y alegría. 

Después de la puesta en práctica del kamishibai con la lectura del cuento "¿Por qué hay tantas piedras en el fondo de los ríos?",  propusimos a nuestros alumnos que escribieran una historia a raíz de una ilustración del cuento (en concreto la del sapo y la nube). 

Estas son algunas de las originales y fantásticas historias que escribieron los alumnos de 5ºC y 6ºA (CEIP Los Olivos, 2016-17).

Redacciones 5ºC:
 

 
Historias de 6ºA 

 

 


Cada día es más motivante y emocionante trabajar con vosotros, "chatis". Seguid así.