


Esta semana en clase ha pasado algo curioso… ¡hemos tenido pulpos por todas partes! Pero no pulpos cualquiera, no. Pulpos que adivinan el futuro. Y es que el título que les propuse a mis niños y niñas fue: “Mi mascota es un pulpo adivino
Han aparecido pulpos que predicen exámenes , otros que ayudan a sus dueños cuando tienen dudas importantes, algunos un poco traviesos que no siempre dicen la verdad… y hasta pulpos famosos que salen en la tele por sus predicciones. Porque claro, con ocho tentáculos… ¡algo tendrán que decir!
Y no podían faltar los dibujos: pulpos con coronas, con bolas icas, con gafas de sabio, en el mar o en casa como una mascota más. Cada uno diferente, como sus historias.
Os dejo a continuación una pequeña muestra de todo lo que han creado esta semana. Espero que disfrutéis leyéndolas tanto como yo en clase.
A mis “chatis”, gracias por seguir sorprendiéndome con vuestra imaginación… ¡y por demostrar que cualquier idea, por loca que parezca, puede convertirse en una gran historia!












A veces, las mejores historias nacen de aquello que no existe… o quizá sí.
El reto de escritura creativa partía de un inicio especial: “Hola, soy el amigo invisible de…”. Y a partir de ahí, cada niño y cada niña ha abierto una pequeña ventana a su mundo interior.
Han aparecido amigos invisibles muy curiosos: algunos viven en mochilas y acompañan al cole, otros pueden volar o incluso parar el tiempo para ayudar en los exámenes. También los hay que animan cuando las cosas no salen bien, que dan consejos, que ayudan a pensar… y hasta alguno con poderes especiales o misiones secretas. Cada uno con su personalidad, pero todos con algo en común: estar siempre ahí, sin que nadie los vea.
Y los dibujos lo han dicho todo: mochilas con secretos, personajes llenos de color, animales, amigos invisibles deportistas… y hasta amigos invisibles que casi podemos imaginar aunque no estén dibujados del todo.
Os dejo a continuación algunas de sus creaciones. Estoy segura de que os van a encantar.
A mis “chatis”, gracias por vuestra sensibilidad, vuestra imaginación… y por enseñarme que a veces lo más importante es lo que no se ve
















