Este blog nace de la ilusión, del esfuerzo, de las ganas de aprender, del deseo de compartir ideas, y por supuesto, del trabajo diario con mis alumnos.
Va dirigido principalmente a maestros de primaria, pero también a los alumnos en general y a mis "chatis" en particular.
En este blog presento cómo desarrollo en el aula la animación a la lectura y la expresión escrita, fundamentales para fomentar la imaginación y creatividad de los alumnos, pero también para impulsar su capacidad de reflexión, su libertad de pensamiento, y el fortalecimiento de su escala de valores y emociones.
Asi mísmo presentamos y aprendemos aspectos de cultura general que enriquecen su formación académica y personal.
Espero que disfrutéis con él.

lunes, 11 de mayo de 2026

Anoche soñé que me tragaba una bombilla

La imaginación volvió a encenderse en clase con uno de esos títulos imposibles que hacen que las ideas empiecen a brillar solas: “Anoche soñé que me tragaba una bombilla”.

Y, una vez más, mis niños y niñas consiguieron sorprenderme. Porque no se han limitado a imaginar una bombilla dentro del cuerpo, han creado historias llenas de luces mágicas, superpoderes, emociones de colores y sueños de lo más disparatados.

Han aparecido bombillas que se encienden según el estado de ánimo, otras que dan ideas brillantes para los exámenes, algunas capaces de iluminar la oscuridad y hasta bombillas con poderes mágicos escondidos. También hemos conocido personajes que brillaban por dentro, niños convertidos casi en lámparas humanas y situaciones tan absurdas como divertidas porque en sus historias todo puede pasar.

Y si las redacciones han sido originales, los dibujos y manualidades no se han quedado atrás. Bombillas gigantes, personajes iluminados, luces de colores, cuerpos transparentes y creaciones llenas de detalles que demuestran toda la imaginación que llevan dentro.

Os dejo a continuación una pequeña muestra de sus historias y dibujos. Espero que disfrutéis de ellas tanto como yo he disfrutado leyendo cada ocurrencia, cada idea loca  y cada “bombilla encendida”.

A mis “chatis”, gracias por seguir demostrando que la creatividad no tiene interruptor y que, cuando escribimos juntos, las ideas brillan más que nunca.