A veces, las mejores historias nacen de aquello que no existe… o quizá sí.
El reto de escritura creativa partía de un inicio especial: “Hola, soy el amigo invisible de…”. Y a partir de ahí, cada niño y cada niña ha abierto una pequeña ventana a su mundo interior.
Han aparecido amigos invisibles muy curiosos: algunos viven en mochilas y acompañan al cole, otros pueden volar o incluso parar el tiempo para ayudar en los exámenes. También los hay que animan cuando las cosas no salen bien, que dan consejos, que ayudan a pensar… y hasta alguno con poderes especiales o misiones secretas. Cada uno con su personalidad, pero todos con algo en común: estar siempre ahí, sin que nadie los vea.
Y los dibujos lo han dicho todo: mochilas con secretos, personajes llenos de color, animales, amigos invisibles deportistas… y hasta amigos invisibles que casi podemos imaginar aunque no estén dibujados del todo.
Os dejo a continuación algunas de sus creaciones. Estoy segura de que os van a encantar.
A mis “chatis”, gracias por vuestra sensibilidad, vuestra imaginación… y por enseñarme que a veces lo más importante es lo que no se ve































