Este blog nace de la ilusión, del esfuerzo, de las ganas de aprender, del deseo de compartir ideas, y por supuesto, del trabajo diario con mis alumnos.
Va dirigido principalmente a maestros de primaria, pero también a los alumnos en general y a mis "chatis" en particular.
En este blog presento cómo desarrollo en el aula la animación a la lectura y la expresión escrita, fundamentales para fomentar la imaginación y creatividad de los alumnos, pero también para impulsar su capacidad de reflexión, su libertad de pensamiento, y el fortalecimiento de su escala de valores y emociones.
Asi mísmo presentamos y aprendemos aspectos de cultura general que enriquecen su formación académica y personal.
Espero que disfrutéis con él.

jueves, 14 de abril de 2022

Isabel de Solís (Zoraida) escribe a su padre

Hace unas semanas me convertí en un personaje que mis niñas y niños conocen bien, me transformé en la trovadora de la Historia, una trovadora que explica de una forma peculiar, en clase de Sociales, la Historia y la vida de personajes históricos no muy conocidos. 

Aquí está la trovadora hablando con los visigodos a través del el teléfono del tiempo.

Como decía, la trovadora de la Historia, aprovechado que estábamos en el tema de Al-Ándalus, les contó a mis niños y niñas la historia de Isabel de Solís, también llamada Zoraida. Esta historia siempre me has fascinado: una joven noble cristiana capturada por el ejercito de Muley Hacén, penúltimo sultán del Reino Nazarí de Granada, que se convierte al Islam para casarse con el sultán y convertirse así en sultana.

Una vez que escucharon con atención la vida de Zoraida (nombre que adoptó al convertirse al Islam), mis niños escribieron una carta poniéndose en su piel y dirigida a su padre que aún vivía. Esta fue la única licencia literaria que me permití, ya que el padre de Zoraida murió el mismo día de su rapto a manos de los hombres de Muley Hacén. 

¿Qué sintió Isabel de Solís cuándo se vio encerrada en la Torre de la Cautiva? ¿Qué emociones le provocó los palacios y jardines de la Alhambra? ¿Y el propio sultán? Estas y otras cuestiones fueron las que describieron mis niños en su carta. Una misiva llena de amor de una hija hacia su padre al que no volverá a ver.

Leed, si podéis algunas de ellas. Me siento muy orgullosa, chicos, del trabajo que habéis realizado.