Este blog nace de la ilusión, del esfuerzo, de las ganas de aprender, del deseo de compartir ideas, y por supuesto, del trabajo diario con mis alumnos.
Va dirigido principalmente a maestros de primaria, pero también a los alumnos en general y a mis "chatis" en particular.
En este blog presento cómo desarrollo en el aula la animación a la lectura y la expresión escrita, fundamentales para fomentar la imaginación y creatividad de los alumnos, pero también para impulsar su capacidad de reflexión, su libertad de pensamiento, y el fortalecimiento de su escala de valores y emociones.
Asi mísmo presentamos y aprendemos aspectos de cultura general que enriquecen su formación académica y personal.
Espero que disfrutéis con él.

martes, 27 de enero de 2026

El árbol de las chuches

Esta semana nuestras hojas se han llenado de imaginación gracias a un árbol muy especial: un árbol mágico que no daba manzanas ni peras, sino chuches. A partir de este título, mis niños y niñas han creado historias llenas de color, fantasía y sorpresas, donde todo es posible y la magia solo funciona si se cree en ella.

Han aparecido árboles que cambian con las estaciones, troncos de caramelo, ramas de chocolate, hojas de tarta y frutos dulces que nacen y desaparecen. Pero, más allá de las chuches, en sus redacciones también encontramos amistad, cuidado, respeto y la importancia de compartir.

Las historias han venido acompañadas de dibujos y manualidades preciosas, hechas con muchísimo cariño. Árboles construidos con cartón, papel y materiales reciclados; ilustraciones llenas de detalles; chuches colgando de ramas imposibles… Cada creación es distinta y refleja la enorme creatividad de sus autores.

Escribir, dibujar y crear se han unido para dar forma a un trabajo lleno de ilusión. Cada texto y cada manualidad cuentan algo más que un cuento: cuentan una forma de mirar el mundo con ojos curiosos y corazón grande.

Gracias, "chatis" por regalarme árboles tan dulces y tantas sonrisas. ¡Seguid así!







































sábado, 24 de enero de 2026

Un currículum de cuento

Esta semana he vuelto a proponer a mis niños y niñas un reto que combina imaginación, escritura y mucho sentido del humor: trasladar a los personajes de los cuentos clásicos al mundo laboral actual. Se trata de una actividad que ya realicé hace unos años y que he querido recuperar, convencida de su valor educativo y de lo motivadora que resulta para el alumnado. La consigna era clara: elegir un personaje conocido y ayudarle a cumplir su sueño profesional redactando su propio currículum.

En esta ocasión, los protagonistas han sido Ricitos de Oro, que se ha reinventado como asesora de imagen o peluquera; Caperucita Roja, ahora repartidora incansable; Hansel, convertido en repostero y pastelero de primera; y Bella, que ha encontrado su lugar ideal entre libros como bibliotecaria.

A través de esta actividad, mis “chatis” no solo han trabajado la expresión escrita y la estructura del currículum como texto funcional, sino también la organización de la información, la selección de datos relevantes y la adaptación del lenguaje a un contexto concreto. Además, han puesto en marcha su creatividad al reinterpretar a los personajes, relacionar sus cualidades con un oficio y tomar decisiones coherentes… siempre con un toque de humor.

El resultado ha sido una colección de textos llenos de ingenio, ideas bien pensadas y guiños divertidos a los cuentos que todos conocemos. Una muestra más de que los cuentos clásicos siguen muy vivos en el aula y de que pueden ser un punto de partida fantástico para aprender lengua de una forma significativa y motivadora.

Os invito a leer los currículums creados por mis “chatis”. Estoy segura de que más de uno os sacará una sonrisa.

¡Bravo, chatis!

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domingo, 18 de enero de 2026

Una flor muy pestilente

¿Qué pasaría si una flor no oliera bien? ¿Y si, además, esa flor tuviera sentimientos, miedos y una historia que contar? Con estas preguntas comenzamos en clase una nueva propuesta de escritura creativa que ha dado lugar a relatos tan originales como sorprendentes: “Érase una vez una flor muy pestilente”.

De la imaginación de mis niños y niñas, han nacido flores únicas, valientes y muy especiales: flores que se sienten diferentes, que viven en selvas lejanas, en campos, en macetas o junto a árboles que las protegen; flores que sufren el rechazo, que aprenden a aceptarse, que descubren que la diferencia también es una fortaleza y que, en muchos casos, terminan transformando su historia.

Cada redacción es un pequeño mundo. En ellas aparecen emociones profundas, reflexiones sobre la autoestima, la amistad, la soledad o el orgullo de ser uno mismo, todo contado con la frescura, la sinceridad y la creatividad propias de su edad.

Y, como siempre, la creatividad no se ha quedado solo en las palabras. Los textos han venido acompañados de dibujos, manualidades y pequeñas obras de arte hechas con cartón, papel, colores, abalorios y muchísima imaginación. Cada flor da forma visual a la historia que han escrito, enriqueciendo aún más el resultado final y demostrando que la expresión artística tiene muchas voces.

Os invito a leer las historias de mis “chatis” y a disfrutar de los dibujos y manualidades que las acompañan. Detrás de cada trabajo hay esfuerzo, ilusión, tiempo y muchas ganas de hacerlo bien.

A mis “chatis”, gracias por sorprenderme una vez más y por demostrar que escribir también es una forma preciosa de crecer y de conocerse mejor. Estoy muy orgullosa de vosotros y vosotras. Y a las familias, gracias por vuestro apoyo constante y por valorar cada pequeño gran paso en este camino.

Desde La sonrisa de las letras, seguimos cultivando historias, creatividad y sonrisas… aunque, esta vez, algunas huelan un poquito mal.