La Sonrisa de las Letras nace del trabajo diario en el aula y del convencimiento de que todos los niños tienen algo que contar. Aquí comparto propuestas didácticas para enseñar Lengua desde la creatividad, la emoción y la comunicación real. Es un espacio donde los alumnos escriben, leen, crean, imaginan y descubren que sus palabras tienen valor. Porque escribir es una forma de pensar, crear, comprender el mundo... y también de comprenderse a uno mismo. Espero que disfrutéis de este proyecto tanto como nosotros disfrutamos construyéndolo.

viernes, 27 de mayo de 2022

El compás que se mareaba al hacer cículos

 Cuando era pequeña y tenía que hacer cualquier dibujo con un compás, siempre me lo imaginaba como una bailarina o un bailarín de ballet, con esas dos patas de metal que en mi cabeza se transformaban en unas larguísimas y delgadas piernas que no podían dejar de bailar mientras hacía círculos perfectos. Lo que nunca me planteé es que le hubiese pasado a ese compás bailarín si al dar vueltas se marease. Esta fue la cuestión que les propuse a mis niños y niñas para crear una historia cuyo título es "El compás que se mareaba al hacer círculos". También les di la opción de escribir sobre un compás que tenía miedo a hacer círculos. 

Estas son algunos de los maravillosos ejercicios que me han entregado mis niños junto con algunas de las ilustraciones realizadas.  

¡Enhorabuena, chicos!













martes, 19 de abril de 2022

Érase una vez un vampiro muy coqueto

Como he comentado en más de una ocasión, a la imaginación la encanta el juego de los contrastes a la hora de crear historias o cuentos. Por eso, ¿hay mayor contraste que un vampiro o vampira coqueto o coqueta que no pueda mirarse al espejo? Si me pusiera en su lugar desde luego que lo pasaría mal. ¿Qué  podría hacer para comprobar lo guapa que estoy? Esta pregunta fue la que trasladé a mis niños y niñas para que escribieran una historia sobre un vampiro coqueto que no puede mirarse al espejo y cuyo mayor deseo es ver su imagen reflejada. Además, con este ejercicio trabajamos la descripción física y psicológica de una persona.

Os dejo algunas de las historias que escribieron mis niños y niñas así como los dibujos con las que las ilustraron.  








jueves, 14 de abril de 2022

Isabel de Solís (Zoraida) escribe a su padre

Hace unas semanas me convertí en un personaje que mis niñas y niños conocen bien, me transformé en La Trovadora del Tiempo, una trovadora que explica de una forma peculiar, la vida de personajes históricos no muy conocidos. 

Aquí está la trovadora hablando con los visigodos a través del el teléfono del tiempo.

La Trovadora del Tiempo les contó a mis niños y niñas la historia de Isabel de Solís, también llamada Zoraida. Esta historia siempre me has fascinado: una joven noble cristiana capturada por el ejercito de Muley Hacén, penúltimo sultán del Reino Nazarí de Granada, que se convierte al Islam para casarse con el sultán y convertirse así en sultana.

Una vez que escucharon con atención la vida de Zoraida (nombre que adoptó al convertirse al Islam), mis niños escribieron una carta poniéndose en su piel y dirigida a su padre que aún vivía. Esta fue la única licencia literaria que me permití, ya que el padre de Zoraida murió el mismo día de su rapto a manos de los hombres de Muley Hacén. 

¿Qué sintió Isabel de Solís cuándo se vio encerrada en la Torre de la Cautiva? ¿Qué emociones le provocó los palacios y jardines de la Alhambra? ¿Y el propio sultán? Estas y otras cuestiones fueron las que describieron mis niños en su carta. Una misiva llena de amor de una hija hacia su padre al que no volverá a ver.

Leed, si podéis algunas de ellas. Me siento muy orgullosa, chicos, del trabajo que habéis realizado. 







viernes, 25 de marzo de 2022

Anoche soñé que me metía dentro del libro de matemáticas

Los ejercicios de "Anoche soñé que.... funcionan muy bien a la hora de crear cuentos porque, como sabemos el final (todo es un sueño), nos centramos en la historia en sí, en lo que sucedió, en lo que sentimos, en el cómo, el por qué, el cuándo... Es decir, como no tenemos que pensar en el final, nuestro esfuerzo e imaginación va a estar centrado en el inicio y en el nudo de la historia.

Más de una vez he deseado meterme en el libro de matemáticas sobre todo cuando tenía un examen y no entendía bien los conceptos o los problemas. Pensaba que si me metía en el libro y los números me lo explicaban, seguro que aprendería todo rápidamente y aprobaría con un diez. 

Por las caras que veo a veces en mis niñas y niños, creo que más de una y de uno han deseado lo mismo. Mientras inventan algún mecanismo para hacernos diminutos, diminutos y podamos meternos en el libro de matemáticas o de otra asignatura y los números nos hablen, soñemos qué haríamos si eso ocurriera.

Por ello, "Anoche soñé que me metía en el libro de matemáticas" fue el título de la historia que les planteé la semana pasada. Y desde luego, por las historias que han escrito, ahora sé que todos estarían encantados de meterse en el libro de matemáticas durante un rato, el suficiente para aprender matemáticas y hacer muchas más cosas.  Si queréis saber cuáles, leed algunas de las redacciones que han realizado y que aquí tenéis.

¡Bravo, chicos!









martes, 8 de marzo de 2022

Érase una vez un loro que le daba vergüenza hablar

¿Quién no ha sentido alguna vez miedo a hablar en público? ¿Qué estrategia hemos utilizado para superar ese temor? Imaginándose que son un loro, mis niños y niñas han escrito un cuento sobre un loro que le da vergüenza hablar. 

Para este ejercicio nos hemos inspirado nuevamente en el juego de los contrastes porque si hay un animal que se caracteriza por su parloteo, ese es el loro. ¿Alguien se imagina a un loro que tiene vergüenza a hablar? Mis niños se han metido en la piel de uno y han descrito cómo se siente, por qué tiene ese recelo y cómo lo han superado. De esta forma, trabajamos también el miedo a cualquier circunstancia y las formas para superarlo.

Estas son algunas de las maravillosas historias que han realizado mis alumnos y alumnas y los dibujos con los que las han ilustrado. 












Ayer soné que tenía unas zapatillas mágicas

Cuando hablamos de cuentos clásicos, rápidamente nos vienen a la mente los nombres de Charles Perrault, los hermanos Grim y Hans Christian Andersen. Este último escribió en 1845 "Los zapatos rojos" también llamado "Las zapatillas rojas", uno de sus cuentos más conocidos junto a La Sirenita y El patito feo. En "Los zapatos rojos", una niña huérfana compra unos zapatos rojos y no puede dejar de bailar, quedando a merced de la voluntad de los zapatos. 

Recordando este cuento (con enseñanza final, por cierto), propuse a mis niños un ejercicio de escritura creativa con el título "Anoche soñé que tenía unas zapatillas mágicas". ¿Qué harían ellos y ellas si contaran en su poder con unas zapatillas mágicas? ¿Se convertirían en Messi o Ronaldo? ¿Viajarían a un planeta desconocido? ¿Se transformarían en superhéroes o heroínas? 

Aquí tenéis alguna de las historias que mis niños y niñas han realizado junto con los dibujos. Espero que os gusten tanto como a mí.






lunes, 21 de febrero de 2022

Soy el lobo feroz y estoy cansado de ser el malo de los cuentos.

La semana pasada estuvimos viendo en clase qué es un cuento y los tipos de cuentos, por lo que me pareció buena idea hacer un ejercicio de escritura creativa con algún personaje de los cuentos clásicos como protagonista. Y si hay un personaje que aparece en más de un relato ese es el lobo feroz. Se lo  pueden preguntar a Caperucita roja, o cualquiera de los tres cerditos o alguno de los siete cabritillos que darán fe de ello.

Pero si pudiéramos hablar con el lobo feroz ¿qué nos diría? Posiblemente que está cansado de asustar a niñas o a animalillos, que está harto de su fama de malo de cuento (y de película) e incluso que quiere una rectificación por los autores de los cuentos para restaurar su honor. Hay que comprenderle, son muchos siglos siendo el lobo feroz, capaz de zamparse nada más y nada menos que a una abuela o a siete cabritillos. 

Esto es lo que les he propuesto a mis niños y niñas, un ejercicio de escritura con el título: ¡Hola! soy el lobo feroz y estoy cansado de ser el malo el malo de los cuentos. Las historias han sido de lo más pintorescas y con ellas podemos empatizar con el pobre lobo. Os dejo una cuantas.  

¡Estupendo, chicos! A por la siguiente redacción. ¿Qué será?