


Técnicas y estrategias para la animación a la escritura y lectura
Esta semana la imaginación ha volado alto… ¡muy
alto! Nada menos que a lomos de dragones muy especiales. El reto de escritura
creativa de estos días tenía un título que ya prometía aventuras: “El dragón que echaba agua”.
A partir de esta
idea, mis niños y niñas han creado historias llenas de fantasía. Dragones
distintos a los que solemos imaginar, porque en lugar de lanzar fuego… ¡lanzan
agua! Y eso ha dado lugar a relatos muy originales.
Han aparecido
dragones que ayudan a apagar incendios, otros que viven en bosques rodeados de
amigos, dragones incomprendidos por ser diferentes, e incluso algunos que
terminan convirtiéndose en héroes. También hemos conocido princesas, caballeros
valientes, pueblos lejanos y amistades inesperadas entre niños y dragones.
Además, como siempre,
muchos han acompañado sus relatos con dibujos y manualidades preciosas.
Dragones de colores, dragones simpáticos, dragones feroces… y dragones que, en
lugar de fuego, llevan el agua como su mayor poder.
Os dejo a
continuación algunas de las historias, dibujos y creaciones de esta semana.
Estoy segura de que os van a gustar tanto como a mí.
A mis “chatis”,
gracias por seguir llenando nuestras clases de dragones, aventuras,
creatividad… y muchas sonrisas.





.jpg)







Esta semana en clase hemos realizado una actividad muy especial en la que los cuentos tradicionales se han mezclado con la escritura funcional.
Para ello, utilizamos una presentación titulada “Un
email de cuento” que nos ayudó a entender cómo escribir correctamente un
correo electrónico: pensar en el asunto, organizar la información en párrafos,
explicar el problema con claridad y pedir una solución con educación.
Pero, claro… no podía ser un email cualquiera.
Los protagonistas de esta historia eran personajes de cuento. Algunos alumnos
se pusieron en la piel de Cenicienta,
que había comprado unas zapatillas deportivas que resultaron ser de mala
calidad. Otros se convirtieron en Caperucita,
que había reservado una habitación en el hotel de Hansel y Gretel… ¡y no era
exactamente lo que esperaba!
Así que tuvieron que escribir correos electrónicos de queja dirigidos al Gato con Botas (dueño de la tienda de zapatillas) o a Hansel y Gretel (propietarios del
hotel). En ellos explicaban qué había ocurrido, daban detalles del problema y
pedían una solución.
Pero la actividad no terminó ahí.
Una vez escritos los emails, los alumnos y alumnas de 5º A enviaron sus quejas a los compañeros de 5º B,
y los de 5º B respondieron a
esos correos poniéndose en la piel de los responsables del problema.
Algunos ofrecieron compensaciones, otros devolvieron el dinero, otros invitaron
a pasar un fin de semana en el hotel… y alguno incluso intentó justificar lo
ocurrido.
De esta manera, además de trabajar la creatividad,
practicamos algo muy importante:
Una actividad divertida que demuestra que la escritura también puede convertirse en una
aventura… incluso dentro de los cuentos.
A continuación comparto algunos de los emails escritos por mis niños y niñas.






