


Técnicas y estrategias para la animación a la escritura y lectura
Esta semana en clase las camisetas han cobrado vida. Sí porque... ¡hablan, sienten, viajan y hasta tienen secretos! Y todo gracias al título que les propuse a mis niños y niñas: “Diario de una camiseta”.
A partir de ahí, las prendas dejaron de ser simples trozos de tela para convertirse en auténticas protagonistas de historias llenas de aventuras, emociones y momentos cotidianos vistos desde un punto de vista de lo más original.
Han aparecido camisetas recién estrenadas que estaban nerviosas por conocer a sus nuevos dueños, otras orgullosas de ser las favoritas del armario y algunas un poco celosas de las camisetas “más bonitas”. También hemos conocido camisetas deportistas que iban a las olimpiadas del cole, camisetas de Pokémon, o de grandes futbolistas, otras que acababan llenas de tomate, chocolate o sudor… y hasta camisetas que descubrían que la lavadora podía convertirse en una auténtica atracción de feria.
Muchas de ellas hablaban con calcetines, pantalones y sudaderas dentro del armario, otras vivían aventuras en el colegio, en cumpleaños, parques de bolas o partidos de fútbol, y algunas incluso acababan defendidas por los amigos de sus dueños cuando alguien se metía con ellas. Porque en sus historias todo tiene vida… ¡hasta la ropa sucia!
Y como siempre, la creatividad no se quedó solo en las redacciones. Han creado camisetas de todos los estilos: deportivas, elegantes, gigantes, diminutas, con dibujos, nombres, colores llamativos y diseños llenos de personalidad. Algunos incluso construyeron camisetas en relieve y portadas que parecían auténticos libros.
Os dejo a continuación una pequeña muestra de sus redacciones y dibujos. Espero que disfrutéis leyendo estas ocurrencias tanto como yo he disfrutado descubriendo cada diario, cada aventura y cada camiseta con personalidad propia.
A mis “chatis”, gracias por seguir llenando la clase de creatividad, risas e historias imposibles… porque con vuestra imaginación hasta la ropa tiene mucho que contar.




La imaginación volvió a encenderse en clase con uno de esos títulos
imposibles que hacen que las ideas empiecen a brillar solas: “Anoche soñé que
me tragaba una bombilla”.
Y, una vez más, mis niños y
niñas consiguieron sorprenderme. Porque no se han limitado a imaginar una
bombilla dentro del cuerpo, han creado historias llenas de luces mágicas,
superpoderes, emociones de colores y sueños de lo más disparatados.
Han aparecido bombillas que
se encienden según el estado de ánimo, otras que dan ideas brillantes para los
exámenes, algunas capaces de iluminar la oscuridad y hasta bombillas con
poderes mágicos escondidos. También hemos conocido personajes que brillaban por
dentro, niños convertidos casi en lámparas humanas y situaciones tan absurdas
como divertidas porque en sus historias todo puede pasar.
Y si las redacciones han
sido originales, los dibujos y manualidades no se han quedado atrás. Bombillas
gigantes, personajes iluminados, luces de colores, cuerpos transparentes y
creaciones llenas de detalles que demuestran toda la imaginación que llevan
dentro.
Os dejo a continuación una
pequeña muestra de sus historias y dibujos. Espero que disfrutéis de ellas
tanto como yo he disfrutado leyendo cada ocurrencia, cada idea loca y cada
“bombilla encendida”.
A mis “chatis”, gracias por seguir demostrando que la creatividad no tiene interruptor y que, cuando escribimos juntos, las ideas brillan más que nunca.










