¿Os habéis preguntado alguna vez qué contaría una
maleta si pudiera hablar? ¿Cuántas aventuras escondería entre sus cremalleras?
¿Qué secretos guardaría después de tantos viajes?
Esta semana, mis niños y niñas se han transformado en maletas y nos han contado su
vida, sus recuerdos, sus sueños. Han surgido así historias sobre maletas que
devoran calcetines, otras que vuelan, algunas que acaban convertidas en hogares
para ratones, maletas que hacen amigos por el mundo, que viven aventuras
increíbles o que tienen mucho que contar sobre sus extravagantes dueños.
Pero además, algunas maletas han salido de las páginas
de sus cuadernos. El cartón, los colores, las pinturas y un montón de
materiales se convirtieron en nuestros mejores aliados para transformar
aquellas maletas imaginarias en auténticas creaciones. Algunas con ruedas,
otras con alas, unas llenas de detalles y otras con secretos escondidos en su
interior.
Comparto algunas de las historias de mis “chatis”
junto con los dibujos y presentaciones que han realizado
A mis chatis, gracias por hacerme viajar tan lejos con vuestra imaginación.





























