Este blog nace de la ilusión, del esfuerzo, de las ganas de aprender, del deseo de compartir ideas, y por supuesto, del trabajo diario con mis alumnos.
Va dirigido principalmente a maestros de primaria, pero también a los alumnos en general y a mis "chatis" en particular.
En este blog presento cómo desarrollo en el aula la animación a la lectura y la expresión escrita, fundamentales para fomentar la imaginación y creatividad de los alumnos, pero también para impulsar su capacidad de reflexión, su libertad de pensamiento, y el fortalecimiento de su escala de valores y emociones.
Asi mísmo presentamos y aprendemos aspectos de cultura general que enriquecen su formación académica y personal.
Espero que disfrutéis con él.

domingo, 8 de febrero de 2026

Cuando un elefante volalor entró en mi colegio

Hay días en los que la imaginación decide hacer una visita inesperada. Esta semana no entró por la puerta principal ni pidió permiso en conserjería: llegó volando. Y no era un pájaro, ni un avión… era un elefante.

Este fue el título que propuse a mis niños y niñas: El día que un elefante volador entró en mi colegio. A partir de ahí, mis “chatis” abrieron la ventana de su cabeza y dejaron pasar lo que quisiera: elefantes bebés con alas, elefantes que hablaban, que escribían en la pizarra, que venían de la sabana, de Hogwarts o del baño del cole, que tenían nombres imposibles, familias sorprendentes y sueños muy claros.

Algunos elefantes aterrizaron en el techo, otros rompieron ventanas, otros se colaron en clase de Educación Física o se quedaron a vivir con nosotros. Hubo elefantes mágicos, tranquilos, asustados, juguetones, viajeros… y todos, absolutamente todos, tenían algo en común: habían nacido de la imaginación libre de quien escribe sin miedo.

Junto a las palabras llegaron los dibujos y las manualidades. Trompas largas, orejas enormes, alas de colores, globos, gorros mágicos y hasta elefantes que vuelan sujetando sueños.

Aquí os dejo una pequeña muestra de este viaje creativo. No es solo una colección de redacciones; es la prueba de que cuando se les da un título y confianza, los niños  y niñas son capaces de crear mundos enteros.

Gracias, elefantes voladores, por entrar en nuestro colegio y por recordarnos que la imaginación siempre encuentra la forma de despegar.